Cuando el presidente Juan Orlando Hernández ingresó al área de construcción del Centro Cívico Gubernamental, a la primera persona que saludó fue a Óscar Rolando López,

Cuando el presidente Juan Orlando Hernández ingresó al área de construcción del Centro Cívico Gubernamental, a la primera persona que saludó fue a Óscar Rolando López, un hondureño ejemplar por su historia de superación.

“Presidente Hernández, le presentó a Óscar, es él es primer empleado que contratamos y su historia me conmovió, es un ejemplo para nosotros”, expresó Delfino Rangel, director de proyectos de la empresa GIA, encargada de la obra.

“Lo felicitó, Óscar, y espero que siga así con su trabajo, siga adelante”, le dijo Hernández al obrero, antes de posar para la fotografía.

El diálogo prosiguió. “¿De dónde es usted?”, le preguntó Hernández. “De Cedros, señor presidente”, le respondió López. “¿Cómo está su familia?”, continuó Hernández. “Muy bien, gracias a Dios”, dijo López.

Se despidieron con un fuerte apretón de manos.

“Nunca me imaginé conocerlo, se tomó el tiempo de platicar conmigo. Fue muy educado”, relató López después de despedirse del presidente Hernández, quien llegó a supervisar los avances de la obra donde estarán las oficinas del gobierno y a presentar a los nuevos miembros de la Fuerza de Tarea de Generación de Empleo.

“Fue un momento único. Me siento muy orgulloso de la labor que está haciendo el presidente Juan Orlando, porque apoya nuestro rubro y antes eso no era así”, dijo.

Cierto día, López se enteró de la construcción del Centro Cívico Gubernamental (CCG);  se armó de valor y llevó su hoja de antecedentes penales a la antigua Casa Presidencial.

Pasaron los días y las respuestas eran negativas, pero un día López se encontró con un señor que portaba un sombrero, gafas negras y un chaleco con las banderitas de Honduras y México. Era Rangel.

“La obra aún no iniciaba y él se me acercó con una hoja de antecedentes penales, me dijo que tenía la necesidad de trabajar. Sus palabras me llenaron y por eso lo contraté desde el inicio, él es el primer empleado que contratamos y por eso se lo presenté al presidente Juan Orlando Hernández”, contó en tono tranquilo el mexicano.

Ahora López es un gran ejemplo para la empresa mexicana, su función consiste en ser ayudante de construcción y seguridad. Es decir hace de todo para el bien de la construcción del CCG.

“Es una persona que se ha desarrollado y que si sigue así, lo vamos a llevar a México, por ser un gran ejemplo con su conducta, también tenemos contemplado reclutar otros buenos hondureños que son un gran ejemplo de conducta y voluntad para trabajar”, expresó Rangel.

El trabajo dando frutos

En el recorrido el presidente Hernández constató los avances que ha tenido que el CCG que se espera que esta obra concluya en el primer semestre de 2019.

Albañiles, arquitectos, personas que están en la seguridad, se acercaron para saludar al presidente Hernández. Incluso, en tono de confianza, le dijeron “Gracias por crear estas chambas”. El presidente sonrió.